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La antesala de la Casa de Nariño: elecciones legislativas y consultas interpartidistas en Colombia.

Cristhian Uribe Mendoza

La antesala de la Casa de Nariño: elecciones legislativas, consultas interpartidistas y configuración del poder en Colombia

El 8 de marzo de 2026, los colombianos acudieron a las urnas para elegir a sus representantes en el Congreso y, de manera optativa, participar en las consultas interpartidistas presidenciales. La jornada no solo definió la composición del órgano legislativo para el cuatrienio 2026-2030, sino que también funcionó como un termómetro del clima político nacional en la recta final del gobierno de Gustavo Petro. En ese sentido, sus resultados ofrecen pistas sobre la correlación de fuerzas con la que el país llegará a la elección presidencial del 31 de mayo y, sobre todo, sobre las condiciones de gobernabilidad que enfrentará el próximo presidente; esto es, el terreno político e institucional a partir del cual el nuevo Ejecutivo tendrá que construir mayorías, negociar reformas, aprobar el presupuesto y gestionar los principales conflictos y problemas del país.

El gobierno del presidente Petro (2022-2026)

Hace cuatro años se produjo un punto de inflexión en la política colombiana. Por primera vez, el país eligió a un presidente abiertamente de izquierda y su partido, el Pacto Histórico, se convirtió en la bancada más grande del Senado y una de las fuerzas más relevantes en la Cámara de Representantes, aunque sin alcanzar mayorías propias. Entretanto, los partidos tradicionales y los sectores de derecha y centroderecha perdieron la centralidad que habían mantenido en periodos anteriores.

Desde entonces, el gobierno Petro intentó impulsar una ambiciosa agenda de reformas sociales con el apoyo inicial de algunos partidos tradicionales; sin embargo, esa alianza se fracturó prontamente. El resultado fue una relación cada vez más inestable entre el Ejecutivo y el Legislativo, caracterizada por negociaciones cambiantes, acuerdos de corto alcance y dificultades para construir mayorías cualificadas en el Congreso. Además, en la última legislatura, el desgaste político del gobierno, la acumulación de escándalos de corrupción y el deterioro de la seguridad, así como la presión del calendario electoral, agudizaron la distancia entre la Casa de Nariño y buena parte de los legisladores.

Si bien el gobierno logró sacar adelante algunas iniciativas emblemáticas, como la reforma tributaria de 2022 y la reforma laboral de 2025, también vio naufragar o estancarse otras de sus mayores apuestas. La reforma pensional, aprobada en 2024, quedó suspendida por decisión de la Corte Constitucional, y la reforma a la salud volvió a hundirse en el Congreso a finales de 2025. Por lo tanto, quien llegue a la presidencia en 2026 no solo heredará un Congreso fragmentado y polarizado, sino también una agenda cargada de temas sensibles para el país: el déficit fiscal, la seguridad y el orden público, la posible crisis energética y la sostenibilidad del sistema de salud, entre otros.

La nueva configuración del Legislativo

Las elecciones legislativas de 2026 tuvieron varias novedades. Entre ellas, cabe destacar el fin de las curules transitorias otorgadas al partido Comunes como parte de la implementación del Acuerdo de Paz de 2016, lo que reducirá el tamaño del Congreso frente al periodo anterior. Durante ocho años, este mecanismo garantizó a dicha colectividad un piso mínimo de representación de cinco curules en el Senado y cinco en la Cámara de Representantes, con el propósito de facilitar la reincorporación política de los excombatientes de la antigua guerrilla de las FARC. Sin embargo, el nuevo Congreso conservará, por última vez, las 16 curules de las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz (CITREP), reservadas para las víctimas del conflicto armado en los territorios más afectados por la guerra.

Composición del Congreso de la República (2026-2030)

A. Partidos y coaliciones
Organización PolíticaSenadoCámara*Total
Movimiento Político Pacto Histórico254267
Partido Centro Democrático173047
Partido Liberal Colombiano132639
Coalición Alianza por Colombia101424
Partido Conservador Colombiano101929
Partido de la U91221
Coalición Cambio Radical – ALMA71219
Coalición Ahora Colombia516
Movimiento de Salvación Nacional415
Coalición Frente Amplio Unitario022
Movimiento Creemos022
B. Circunscripciones especiales
Circunscripción o curulSenadoCámaraTotal
Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz (CITREP)01616
Circunscripción de las comunidades afrodescendientes022
Circunscripción de las comunidades indígenas213
Circunscripción de la comunidad raizal011
Circunscripción internacional011
Curul del Estatuto de la Oposición112
Fuente: elaboración propia con base en el preconteo de la Registraduría Nacional del Estado Civil. *Las cifras de Cámara corresponden a una agregación analítica propia que contiene partidos y coaliciones afines.

Los resultados volvieron a poner de relieve dos rasgos persistentes del sistema político colombiano: su alta fragmentación y polarización ideológica entre izquierda y derecha. Una novedad relevante fue que el Pacto Histórico y otras fuerzas de izquierda compitieron por primera vez desde el oficialismo y promovieron la continuidad del proyecto político de Petro, defendiendo la gestión del gobierno y presentándose como la fuerza llamada a completar las reformas y transformaciones sociales que quedaron pendientes. En ese marco, el Pacto Histórico logró consolidarse como la bancada más grande del Congreso, al pasar de 20 a 25 curules en el Senado y a cerca de 42 escaños en la Cámara de Representantes, según datos preliminares.

Por otra parte, el Centro Democrático y otras fuerzas de derecha, que habían quedado relativamente relegadas hace cuatro años, compitieron desde la oposición y mostraron una importante capacidad de recomposición, consolidándose como el segundo polo legislativo. Impulsado por la candidatura presidencial de Paloma Valencia, el Centro Democrático pasó de 13 a 17 curules en el Senado y amplió de manera significativa su presencia en la Cámara de Representantes. A ello se sumó el desempeño de Salvación Nacional, la lista respaldada por el candidato presidencial Abelardo de la Espriella, que superó el umbral y obtuvo cuatro curules en el Senado, además de representación en la Cámara.

En cambio, los partidos tradicionales –como el Liberal, el Conservador y La U–, aunque conservaron su representación en ambas cámaras, retrocedieron frente a elecciones anteriores; sin embargo, su retroceso fue menos dramático que el de las fuerzas de centro – como Alianza Verde o Dignidad & Compromiso –, que resultaron fuertemente golpeadas de esta elección. En la Cámara perdieron peso, y en el Senado apenas lograron sostenerse a través de coaliciones amplias, heterogéneas y con escasa cohesión programática. Aun así, estos sectores pueden desempeñar un papel decisivo en la conformación de mayorías legislativas durante el próximo cuatrienio.

En suma, la nueva configuración del poder legislativo refleja un Congreso fragmentado y polarizado ideológicamente. Por lo tanto, el próximo presidente se verá obligado a conformar coaliciones de gobierno y llegar a acuerdos con amplios sectores políticos para tramitar su agenda. Así las cosas, las fuerzas políticas tradicionales e independientes podrían convertirse  en piezas decisivas para la conformación de mayorías legislativas.

Las consultas interpartidistas

A la par de las elecciones legislativas, se realizaron tres consultas presidenciales interpartidistas: la Gran Consulta por Colombia (centroderecha ), la Consulta del Frente por la Vida (centroizquierda) y la Consulta de las Soluciones (centro). Estas consultas primarias funcionaron como mecanismo de ordenamiento de liderazgos y de agregación de fuerzas con miras a la primera vuelta presidencial, que se realizará el 31 de mayo de 2026. 

Los resultados mostraron dinámicas muy distintas en cada bloque. En la Gran Consulta por Colombia, Paloma Valencia se impuso con holgura y confirmó su liderazgo dentro de la centroderecha. En la Consulta Frente por la Vida, el vencedor fue Roy Barreras, aunque en una competencia más estrecha por el peso de Daniel Quintero. En la Consulta de las Soluciones, Claudia López ganó de manera ampliamente mayoritaria, pero con una consulta menos competitiva.

Resultados de consultas interpartidistas 2026

ConsultaCandidaturaPartidoVotación (%)
Gran Consulta por ColombiaPaloma Valencia*Centro Democrático                          55.3 
Juan Daniel Oviedo ArangoCon toda por Colombia                          21.4 
Juan Manuel Galán PachónNuevo Liberalismo                              5.6 
Juan Carlos Pinzón BuenoAlianza Democrática Amplia ADA                              5.1 
Victoria Eugenia Dávila HoyosMovimiento Valientes                              4.1 
Enrique Peñalosa LondoñoVerde Oxígeno                              2.8 
Aníbal Gaviria CorreaUnidos-La fuerza de las regiones                              2.5 
David Andrés Luna SánchezFirme con Luna presidente-Sí hay un camino                              2.0 
Mauricio Cárdenas SantamaríaAvanza Colombia                              1.3 
Consulta del Frente por la VidaRoy Leonardo Barreras Montealegre*La Fuerza de la Paz43.1
Daniel Quintero CalleAutoridades Indígenas de Colombia38.2
Edison Lucio Torres MorenoPartido del Trabajo de Colombia7.2
Martha Viviana Bernal AmayaLa Fuerza de la Paz6.8
Héctor Elías Pineda SalazarLa Fuerza de la Paz4.7
Consulta de las SolucionesClaudia Nayibe López Hernández*Con Claudia, imparables92.9
Leonardo Humberto Huerta GutiérrezColombia una nueva historia7.1
Fuente: Registraduría Nacional del Estado Civil. *Ganador/a de la consulta

Las consultas tuvieron varios efectos inmediatos sobre la carrera presidencial. Uno de los más evidentes fue la reducción el abanico de aspirantes a la Casa de Nariño, que pasó de tener más de 100 nombres a 14 fórmulas presidenciales formalmente inscritas. También tuvieron un efecto estratégico al obligar a las candidaturas a leer con mayor realismo sus posibilidades de paso a la segunda vuelta. Por lo tanto, no resulta casual que en los días posteriores se hayan acelerado acercamientos, retiros y adhesiones entre distintas fuerzas políticas.

En la derecha, el efecto de las consultas ha sido particularmente visible. En este sentido, cabe destacar el crecimiento de Paloma Valencia en las mediciones de intención de voto gracias, en gran medida, a la incorporación de Juan Daniel Oviedo como fórmula vicepresidencial, una figura con un perfil más técnico, urbano y moderado. Sin embargo, en este campo persiste una fuerte división puesto que, por fuera del uribismo, Abelardo de la Espriella sigue reteniendo un caudal electoral propio y disputando el liderazgo del mismo electorado.

Pese a ello, dos de las tres candidaturas que hoy encabezan las mediciones de intención de voto no participaron en las consultas del 8 de marzo. Por un lado, la aspiración de Iván Cepeda de competir en la Consulta Frente por la Vida se frustró en medio de una controversia jurídica sobre la imposibilidad de que un mismo candidato participe en más de una consulta. Cabe recordar que Cepeda había resultado ganador de la consulta partidaria del Pacto Histórico, celebrada en octubre de 2025, con 1.5 millones de votos. De ahí que buena parte de la centroizquierda terminara cerrando filas alrededor de su candidatura. Y, por otro, De la Espriella decidió competir por fuera de las consultas, apostando a consolidar una candidatura propia dentro del electorado de derecha.

Escenarios probables en segunda vuelta

Actualmente, el escenario más probable parece seguir siendo una primera vuelta encabezada por Iván Cepeda, quien continúa al frente en varias mediciones recientes: la encuesta de Guarumo lo ubicó con 37,5 %, seguido por Abelardo de la Espriella con 20,2 % y Paloma Valencia con 19,9 %. La medición del Centro Nacional de Consultoría también mostró a Cepeda en primer lugar y señaló, además, que en una eventual segunda vuelta frente a Valencia podría configurarse un empate técnico. A su vez, el sondeo de GAD3 reportó un panorama similar: Cepeda seguía arriba, mientras el escenario más competitivo en un eventual balotaje sería precisamente frente a Valencia.

Lo cierto es que hasta el momento ninguna candidatura parece estar en condiciones de alcanzar la mayoría absoluta necesaria para ganar en primera vuelta. Por eso, lo más probable es que la elección se resuelva en el balotaje del 21 de junio. Si las tendencias se mantienen, el escenario más plausible es que Cepeda clasifique a segunda vuelta, y que la verdadera disputa consista en quién ocupará el segundo lugar. Allí aparecen dos hipótesis. La primera es una segunda vuelta entre Cepeda y De la Espriella, que prolongaría una polarización intensa entre izquierda y derecha radical. La segunda hipótesis es una segunda vuelta entre Cepeda y Valencia, que generaría una contienda más competitiva debido a la capacidad de esta última de conectar con votantes de centroderecha y sectores moderados. Todas las mediciones recientes coinciden en que Cepeda enfrentaría un escenario más estrecho frente a Valencia que frente a los demás rivales.

Finalmente, varios análisis coinciden en que no se debe subestimar el papel del centro ni de los partidos tradicionales. Aunque las elecciones legislativas mostraron su debilidad organizativa y su dificultad para consolidarse como fuerza decisiva en el Congreso, estos sectores aún conservan cierta capacidad para inclinar la balanza en una competencia cerrada. Por esta razón, buena parte de la campaña presidencial consistirá en conquistar el voto urbano, moderado, indeciso y volátil. A su vez, las alianzas no sólo serán importantes para ganar la presidencia, sino también para producir gobernabilidad en el próximo periodo.

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Cristhian Uribe Mendoza
Profesor del Departamento de Sociología de la Universidad Nacional de Colombia. Doctor en Ciencia Política por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Fue coordinador e investigador del Observatorio de Reformas Políticas en América Latina (IIJ-UNAM). Sus líneas de investigación incluyen política comparada de América Latina, reformas electorales, religión y política, entre otros.